Calefacción casi gratis. Solo tienes que beber muchas latas
Daniel Strohl quería calentar su garaje, que estaba muy frío en invierno. Lo intentó con un calentador de keroseno, pero le salía muy caro. Así que decidió aprovechar que su garaje estaba orientado al Sur y construir él mismo un colector de aire solar.
Se bebió 50 latas de aluminio de Sprite (cualquier marca sirve!) para hacer 5 columnas de 10 latas cada una. En función de dicha distancia, más un espacio superior para captar la salida de aire de todas las columnas, calculó las dimensiones de la caja de madera. Compró y encoló las tablas laterales sobre el fondo, en el que realizó unos agujeros en la parte inferior y superior para la entrada y salida de aire, respectivamente.
Agujereó la base de cada lata, con una medida similar a la del orificio por el que se bebe, y las encoló en serie, en columnas de 10. Seguidamente las pintó con pintura negra mate para que absorbieran el calor de la radiación solar. A continuación pegó cada tira en la base de la caja y pintó el resto del interior de la caja también de color negro.
Montó el colector sobre una sencilla estructura de tubos de plástico, conectó un tubo difusor en la base, por donde entra el aire y otro tubo en la parte superior que entraba en el garaje para calentarlo y finalmente colocó una plancha de plexiglass transparente sobre la caja, por encima de las latas.
¿Cómo funciona y qué resultados obtuvo? Cuando la radiación del sol calienta la superficie de las latas negras, se calienta a su vez el aire de su interior, que tiene tendencia a subir por su dilatación. A medida que sube el aire por convección aspira el aire frío por la parte más baja del colector, que acabará calentándose, saliendo por la parte superior y conduciéndolo al lugar para calentar.
Todo el material le costó unos 50 U$D, lo más caro el cristal de plexiglass. Consiguió calentar 15º la diferencia entre el aire que entraba y el que salía. Las lecciones que aprendió es que la próxima vez lo haría más grande, forzaría la entrada inferior de aire para cada columna por separado y que quizás podría un pequeño ventilador (con una pequeña placa fotovoltaica) para aumentar su rendimiento.
Que el sol caliente en invierno un espacio cerrado es fácil y económico. ¿Te animas?
Ver el articulo completo en ingles de Daniel Strohl en almost free garage heat – just drink a lot of soda


